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122:6 Orad por la paz de Jerusalem: Sean prosperados los que te aman
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Adonay ha manifestado su justicia hoy aparte de la
ley . La Justicia revelada en el Nuevo Pacto.
-“La justicia de Dios el Padre por medio de la fe en Yeshua, para todos los que
creen en él” (Romanos 3:21-22). La razón para la que seamos justificados
judicialmente ante EL es porque todos “hemos pecado y estamos destituidos de la
Gloria de Dios” (Romanos 3:23). Siendo justificados gratuitamente por su gracia,
mediante la redención que es en el Mesías Yeshua a quien el ABBA ( Padre en
hebreo.) que el Señor puso como propiciación por medio de la fe en su sangre”
(Romanos 3: 24-25).
Romanos 5:12-21 nos enseña que al pecar Adam , el pecado se le adjudica a toda
la descendencia de Adam, es decir a la Humanidad, uno por uno. El Padre
considera a todo hombre pecador. Nosotros siendo herederos de la naturaleza
pecadora de Adam, el primer hombre, (vv. 12-14), la sentencia de la muerte está
imputada a nosotros (6:23)
El efecto de la caída de Adam fue universal.
Todos somos hijos e hijas que fallamos en el Viejo
hombre. Nosotros no llegamos a ser pecadores por el simple hecho de pecar; si
no somos pecadores por naturaleza y por lo tanto pecamos, porque de nacimiento
somos pecadores.
Nos encontramos culpables ante El, Adonay es el que nos creó y merecemos el
castigo de la muerte hasta que encontremos la herencia de Yeshua, la salvación
solo para ser afirmados y justificados ante EL. “Por cuanto todos pecaron y
están destituidos de la Gloria de Dios” (Romanos 3:23).
Por otra parte, en una manera similar, el pecado del hombre es atribuido a
Yeshua (2 Corintios 5:21). , el Señor Adonay, colocó en su hijo el cordero de
Adonay Dios y las iniquidades de todos nosotros (Isaías 53:5; Juan 1:29; 1 Pedro
2;24; 3:18). Allí hubo un traspaso de los pecados del hombre al Mesías Yeshua.
El pecado del hombre fue atribuido al Mesías cuando Él vino a ofrecerse por
los pecados del mundo entero (2 Corintios 5:14-21; Hebreos 2:9; 1 Juan 2:2).
El Mesías fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados.
“Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino,
mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros” (Isaías 53:4-6; cf. 1 Pedro
2:24-25).. Isaías usa las palabras más fuertes para describir la muerte violenta
en el versículo 5.
Nuestros pecados fueron atribuidos a el Hijo, Mesías de Dios su Padre y él
fue a la cruz en obediencia y murió como nuestro sustituto (Capará en hebreo)
(Romanos 5:6-8).
A partir de este hecho, Dios atribuyó la justicia perfecta de Yeshua al pecador
creyente mientras él todavía está en pecado. Esto fue hecho verdad en la fe
de Abrahán (Génesis 15:6:Y creyó al SEÑOR, y se
lo contó por justicia. Y esto es verdad hoy
también, en el siglo XXI , en todo el mundo habitado para cada creyente en el
Mesías, el Cristo (Salmos 32:2; Romanos 3:22; 4:3,8,21-25; 2 Corintios 5;21).
Todos nuestros pecados fueron atribuidos a la cuenta de Yeshua y su justa
obediencia en la Cruz del Calvario nos perfecciona al punto de ser Justificados
enfrente y con l Padre, quitadas nuestras viejas ofensas y las presentes cuando
nos arrepentimos de ellas verdaderamente, todos estos pecados son atribuido a la
cuenta del Mesías el Salvador, Yeshua Emmanuel. Hay un traspaso judicial de la
justicia de Adonay para el creyente, esto es decir se le imputa la Justicia de
Dios a usted y a mi , luego no nos queda huella ni otro sedimento de todas
nuestras ofensas para con Dios.
La justicia de Adonay Dios es atribuida a todos los que creemos en el
Mesías y su obra en la Cruz del Calvario, para que podamos estar firmes en toda
la perfección de Cristo- Yeshua.
Cada creyente salvo por la fe, ha hecho la justicia de Adonay (1 Corintios
1:30; 2 Corintios 5;21; Romanos 5:21-23). La justicia atribuida o
imputada no es algo que el hombre hace o que gana por las obras sino por la Fe
en EL solamente.
Y esto es todo de la gracia de Adonay el SEÑOR.
Adonay mira al creyente como una parte integral que vive en su hijo por
nuestra identificación con Él, por el bautismo del Espíritu Santo y la
participación en la Mesa del Señor;-
(1Corintios 11:23-26 ¶ Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado:
Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó el pan;
24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo
que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí.
25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa
es el Nuevo testamento en mi sangre; haced esto todas las veces que bebiereis,
en memoria de mí.
26 Porque todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la
muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.
Nosotros somos miembros de su cuerpo (1 Corintios 12:13; Juan 15:1,5). Adonay
nos mira a nosotros en Cristo el Mesías y nos justifica por siempre. Él nos mira
cubiertos con la ropa de Cristo.
Por lo tanto, Adonay nos ama de la misma manera que ama a su propio hijo (Juan
17;23 Yo en ellos, y tú en mí, para que sean
perfectos en una cosa; y que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has
amado, como también a mí me has amado.). Él nos
acepta así como acepta a su hijo (Efesios 1:6; 1 Pedro 2:5). Él nos mira de la
misma manera que mira a su hijo (2 Corintios 5:21; Romanos 3:22; 1 Corintios
1:30).
El Mesías Yeshua es la justicia de Adonay, y todos los que creen en él son
hechos de la justicia de Adonay por estar en Cristo. Nosotros somos completos en
Cristo (Colosenses 2:10); de tal manera Adonay el Padre nos mira perfectos por
siempre (Hebreos 10;10-14).
La justificación es la firmeza eterna del creyente ante Adonay. En nuestra vida
diaria nosotros estamos lejos de la firmeza perfecta legal con Adonay y deberá
de crecer en gracia y conocimiento de Cristo.”
Entonces cómo debemos de vivir nuestras vidas? Ahora somos esclavos, no de la
naturaleza del Viejo Adam, pero de la justicia de Adonay. El Espíritu Santo
produce por medio de nosotros la justicia de Adonay. “Porque somos hechura suya,
creados en Cristo Yeshua para buenas obras, las cuales Adonay preparó de
antemano para que anduviésemos en ellas” (Efesios 2;10). La justicia atribuida
viene a ser el fundamento impartido por medio de nosotros por el Espíritu Santo.
Amen!
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