Si tu hermano mío, tienes confianza
en ti mismo, piensas que alguna vez has hecho en tu vida algo
excelente ante los ojos de Dios y de los hombres o lo contrario que
en ocasiones difíciles de tu vida has triunfado por tu vigor y
fortaleza; lamentablemente tengo que decirte ¡¡ que te has se
equivocado !!
Todo , absolutamente todo en la vida de Creyente
Mesiánico depende en lo que Yeshua ha hecho por nosotros en la cruz,
y en lo que Él continua haciendo adentro y a través de nosotros
mientras él vive su vida en nosotros. El no
solamente ha muerto por nosotros, sino también continúa en
nosotros por medio de una unión natural que tiene creyente con
Él. Nosotros, los Creyentes estamos “en Yeshua”, esto es decir: Él
esta “en ti ”.
Esto
es la Obra del Espíritu Santo en Nosotros.
Un de los
principios
importantes de la santificación es considerar como verdad lo que
Dios mismo ha hecho por nosotros. Nosotros
debemos de considerar como verdad lo que es, según lo establecido
por la palabra de
Dios, como verdad.
La clave a nuestra
santificación progresiva está en conocer que Dios nos ha sacado del
mundo y nos ha unido a Yeshua. Ya no somos
objeto para el reino del pecado y muerte, sino que ahora
pertenecemos al reino de Dios.
El apóstol Pablo dice
que nuestra responsabilidad es “considerar (creer) que
vosotros estáis muertos para el pecado, pero que estáis vivos para
Dios en Yeshua (Romanos 6:11). Él usa un
termino de detalles en el tiempo imperativo, Considera
constantemente en el hecho de que estáis muerto para el pecado, pero
también vivo en Yeshua Jesús.
Nuestros pecados han
sido adjudicados a cuenta de
Yeshua y castigados en su muerte en la
cruz. Este es un hecho que no puede ser
cambiado. Su justicia ha sido reconocida a
nuestra cuenta. Esto sucedió en el momento que
nosotros pusimos nuestra confianza en Yeshua como nuestro salvador.
Jesús actualmente murió por nuestros pecados como nuestro
sustituto. El sufrió nuestras ofensas (Isa
53:5-6). “La paga del pecado es la muerte,” y
Yeshua pagó esa deuda por completo. Este es el
acto para que nosotros seamos considerados cada día de nuestras
vidas.
Por lo tanto, El no
solamente murió por nuestros pecados, sino que Dios ha reconocido la
justicia perfecta de Yeshua cuenta.
Dios ahora nos considera justos en Yeshua
(2 Corintios 5:21).
El punto crítico es
de que si (SI CONDICIONAL) el Creyente nacido de nuevo considera
como perfecto este gran hecho, así como Dios lo ve .
Dios nos ha dado libertad para siempre.
Nosotros debemos de reconocer como verdad lo que Dios lo ha hecho
por nosotros.
Nosotros ya no
seguimos siendo objetos del reino del pecado y de la muerte.
Ahora nosotros estamos bajo el poder del reino de Dios y su
ley por gracia.
Nota de Wiersbe,
“Pablo no le dijo a sus lectores a que se sintieran muertos para el
pecado, o aun a entenderlo completamente, sino a actuar en la
palabra de Dios y a clamarla para ellos mismos. Reconociendo es un
tema de fe que aterroriza en acción. Es como
aprobar un cheque; si realmente nosotros creemos que el dinero está
en la cuenta de cheques, nosotros firmaremos y coleccionaremos el
dinero. Reconociendo no es clamar una promesa,
sin actuar en un hecho. Dios no nos manda a que
estemos muertos para el pecado. Él nos dice que
estamos muertos para el pecado, pero vivos en Dios, y es allí donde
él nos manda a que actuemos. Aun si nosotros no
actuamos, los hechos siempre son verdaderos” (Biblia de
Exposición Commentary).
“Nosotros estamos
muertos para el pecado” no significa que estamos protegidos para el
pecado. El pecado es una fuerza en mi, aun si su
poder sobre el creyente ha sido destruido.
Nosotros ya no somos esclavos del pecado (Romanos 6:6).
El pecado no tiene que dominar nuestros cuerpos.
Ahora nosotros tenemos nuevo poder dentro y disponible para
nosotros en todo tiempo. Nosotros debemos de
aprender a pensar de nosotros mismos como personas libres
del poder del pecado.
Este ya no tiene que gobernar sobre nosotros.
Existe una lógica en el cual nosotros podemos ser santos así
como deseamos ser.
El pecado no ha sido
destruido del creyente, sino libres de la carga del pecado. Nosotros
fuimos esclavos pero nuestras cargas han sido destruidas, y también
fuimos esclavos a nuestra naturaleza mala, pero somos ahora nuevas
criaturas en Yeshua. Nosotros debemos de contar
en el hecho de que estamos muertos para el pecado, pero vivos para
Dios en Yeshua Jesús.
El pecado no esta
muerto en los Creyentes. Esto es algo con lo que
nosotros debemos de tratar diariamente porque nosotros somos
pecadores. Nosotros enfrentamos tentaciones
diariamente, pero no tenemos que cesar hacia ellos.
Su poder ha sido destruido.
El pecado tiene su
cabida en el creyente a través de nuestros cuerpos.
El pecado habita íntimamente. El hombre
nuevo en Yeshua esta muerto para el pecado significando que su
cabida esta sobre mi cuerpo. El pecado no
puede dominar o destruir lo que yo he llegado a ser en Yeshua.
Yo puedo rendirme para el pecado, pero la persona nueva
odiara el pecado y se guiara hacia
la justicia.
Esta es la advertencia
de Pablo para los Creyentes, “No reine,
pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que obedezcáis a
sus malos deseos” (Romanos 6:12).
“Ni
tampoco presentéis vuestros miembros al pecado, como instrumentos de
injusticia; sino más bien presentaos a Dios como vivos de entre los
muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia”
(Romanos 6:13). El pecado no tiene que enseñorearse sobre los
verdaderos Creyentes. “Porque el pecado no se
enseñoreará de vosotros, ya que no estáis bajo la ley, sino bajo la
gracia” (v. 14).
Una
vida de santidad empieza con un cambio en la manera que nosotros
pensamos acerca de lo que Dios hizo por nosotros.
Entonces considerémonos muertos para el pecado, y vivos para Dios en
Yeshua Jesús.” Entonces nosotros siempre debemos de actuar en lo que
nosotros sabemos que es la verdad.