|
Turismo espiritual
 |
|
|
Dos mandamientos nos dejo Yeshua ha-Mashiaj nuestro Señor: Amar a Dios y amar al
prójimo. Dice la Biblia que Dios es amor y quien no ama no conoce a Dios, y
Yeshua ha-Mashiaj dice: “Mas yo os conozco, que no tenéis amor de Dios en vosotros” (Juan
5:42) “En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los
unos con los otros”. (Juan 13: 35) "Como el Padre me ha amado, así también yo
os he amado; permaneced en mi amor". (Juan 15: 9)
"Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he
guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor". (Juan 15: 10)
"Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos". (Juan
15: 13) "Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer aún, para que
el amor con que me has amado, esté en ellos, y yo en ellos".(Juan 17: 26)
Yeshua ha-Mashiaj resalta la gran importancia del amor porque Dios es amor.
" El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor".(I Juan 4: 8)
"Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros.
Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. (I
Juan 4: 16)
El apóstol Pablo (שאול) también nos hace recapacitar en el amor y nos dice:
"Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra,
prefiriéndoos los unos a los otros".(Romanos 12: 10)
También el apóstol Pedro (Keifa en hebreo la Roca) confirma este
mandamiento así :
"Habiendo purificado vuestras almas por
la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no
fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro"; (I Pedro 1: 22)
El profeta Zacarías lo expreso de antemano en el plano profético, de
esta manera :
Y ninguno de vosotros piense mal en su
corazón contra su prójimo, ni améis el juramento falso; porque todas estas son
cosas que aborrezco, dice Adonai.(Zac 8: 17)
El amarnos, como lo dije antes es un mandamiento y como tal no debe ser puesto a
un lado ni limitarnos en ninguna forma. Dios es amor y nosotros no solo debemos
amar a Dios sino a los demás.
"Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a
otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros. (Juan 13: 34)
Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado. (Juan
15: 12)
Y de nuevo: " Esto os mando: Que os améis unos a otros".(Juan 15: 17)
Francamente hablando, el amor es puesto en nuestro corazón por Dios solamente ,
siendo nosotros incapaces de llegar a la altura del mandamiento celestial debemos
luchar cotidianamente para
mantenernos en este amor, que es Divino, amor por, los familiares y vecinos y la
humanidad en general. Verdaderamente producto del nuevo hombre de naturaleza
celestial, eliminando día a día todo obstáculo que nos limite
amarnos los unos a los otros. Este amor es si es fraternal pero sublime.
"Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque
vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros;" (I
Tesalonicenses 4: 9)
Fuimos incapaces de seguir el
mandamiento en el tiempo de la Les y Dios se preocupó por esta falta grave y nos
ordena enfáticamente en el Nuevo Pacto que incluso no olvidemos el amor por EL,
por nuestro Dios Adonay el Señor. El le había dicho a Josué :
" Solamente que con diligencia cuidéis de cumplir el mandamiento y la ley que
Moisés siervo de Adonai os ordenó: que améis a Adonai vuestro Dios, y andéis en
todos sus caminos; que guardéis sus mandamientos, y le sigáis a él, y le
sirváis de todo vuestro corazón y de toda vuestra alma.(Josué 22: 5)
"Guardad, pues, con diligencia vuestras almas, para que améis a Adonai vuestro
Dios". (Josué 23: 11)
Pero "ojo" cuidado , con el amor que practicamos en el mundo, no es ese el amor que Dios
quiere que tengamos. "No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si
alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él".(I Juan 2: 15)
Amados. nada os cuesta ser obedientes a Dios, ese es el camino la verdad y la
vida. No hay nada mas hermoso y bello en
nuestra vida que amar a alguien, extendamos pues ese amor a todas las
criaturas y mas a aquellos que normalmente hubieran sido rechazados por
nosotros. Amémonos todos y Dios estará gozoso de aquel que lo practica de
corazón dispuesto. |
|
|