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Turismo espiritual
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A el Reino Dividido de Judá e Israel Adonay
les anunció que progresivamente disminuiría su fuerza y su prestigio
como nación, hasta que todos fueran llevados cautivos.
Este tema nos puede llegar a sacar
conclusiones personales e íntimas
Deuteronomio 28: 15-68:
La maldiciones
de la desobediencia
"Pero acontecerá, si no oyeres la voz de Adonay,
para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos
que yo te intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones,
y te alcanzarán.
Maldito serás tú en la ciudad, y maldito en
el campo. Maldita tu canasta, y tu artesa de amasar. Maldito
el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cría de tus
vacas, y los rebaños de tus ovejas. Maldito serás en tu entrar,
y maldito en tu salir.
Y Adonay tu Dios enviará contra ti la maldición,
quebranto y asombro en todo cuanto pusieres mano e hiciereis,
hasta que seas destruido, y pereceréis pronto a causa de la maldad
de tus obras por las cuales me habrás dejado. Adonay tu Dios
traerá sobre ti mortandad, hasta que te consuma de la tierra
a la cual entras para tomar posesión de ella.
Adonay tu Dios te herirá de tisis, de fiebre, de inflamación
y de ardor, con sequía, con calamidad repentina y con anublo;
y te perseguirán hasta que perezcas. Y los cielos que están sobre
tu cabeza serán de bronce, y la tierra que está debajo de ti,
de hierro. Dará Adonay tu Dios por lluvia a tu tierra polvo y ceniza;
de los cielos descenderán sobre ti hasta que perezcas.
Adonay tu Dios te entregará derrotado delante
de tus enemigos; por un camino saldrás contra ellos, y por siete
caminos huirás delante de ellos; y serás denigrado por todos
los reinos de la tierra. Y tus cadáveres servirán de comida a
toda ave del cielo y fiera de la tierra, y no habrá quien las
espante.
Adonay tu Dios te herirá con la úlcera de Egipto,
con tumores, con sarna, y con comezón de que no puedas ser curado.
Adonay tu Dios te herirá con locura, ceguera y turbación de espíritu;
y palparás a mediodía como palpa el ciego en la oscuridad, y
no serás prosperado en tus caminos; y no serás sino oprimido
y robado todos los días, y no habrá quien te salve.
Te desposarás con mujer, y otro varón dormirá
con ella; edificarás casa, y no habitarás en ella; plantarás
viña, y no la disfrutarás. Tu buey será matado delante de tus
ojos, y tú no comerás de él; tu asno será arrebatado de delante
de ti, y no te será devuelto; tus ovejas serán dadas a tus enemigos,
y no tendrás quien te las rescate.
Tus hijos y tus hijas serán entregados a otro
pueblo, y tus ojos lo verán, y desfallecerán por ellos todo el
día; y no habrá fuerza en tu mano. El fruto de tu tierra y de
todo tu trabajo comerá pueblo que no conociste; y no serás sino
oprimido y quebrantado todos los días. Y enloquecerás a causa
de lo que verás con tus ojos.
Te herirá Adonay tu Dios con maligna pústula en las
rodillas y en las piernas, desde la planta de tu pie hasta tu
coronilla, sin que puedas ser curado.
Adonay tu Dios te llevará a ti, y al rey que hubieres
puesto sobre ti, a nación que no conociste ni tú ni tus padres;
y allá servirás a dioses ajenos, al palo y a la piedra. Y serás
motivo de horror, y servirás de refrán y de burla a todos los
pueblos a los cuales te llevará Adonay tu Dios.
Sacarás mucha semilla al campo, y recogerás
poco, porque la langosta lo consumirá. Plantarás viñas y labrarás,
pero no beberás vino, ni recogerás uvas, porque el gusano se
las comerá. Tendrás olivos en todo tu territorio, mas no te ungirás
con el aceite, porque tu aceituna se caerá.
Hijos e hijas engendrarás, y no serán para
ti, porque irán en cautiverio. Toda tu arboleda y el fruto de
tu tierra serán consumidos por la langosta.
El extranjero que estará en medio de ti se
elevará sobre ti muy alto, y tú descenderás muy abajo. El te
prestará a ti, y tú no le prestarás a él; él será por cabeza,
y tú serás por cola.
Y vendrán sobre ti todas estas maldiciones,
y te perseguirán, y te alcanzarán hasta que perezcas; por cuanto
no habrás atendido a la voz de Adonay, para guardar sus mandamientos
y sus estatutos, que él te mandó; y serán en ti por señal y por
maravilla, y en tu descendencia para siempre.
Por cuanto no serviste a Adonay con alegría
y con gozo de corazón, por la abundancia de todas las cosas,
servirás, por tanto, a tus enemigos que enviare Adonay tu Dios contra
ti, con hambre y con sed y con desnudez, y con falta de todas
las cosas; y él pondrá yugo de hierro sobre tu cuello, hasta
destruirte.
Adonay tu Dios traerá contra ti una nación de lejos,
del extremo de la tierra, que vuele como águila, nación cuya
lengua no entiendas; gente fiera de rostro, que no tendrá respeto
al anciano, ni perdonará al niño; y comerá el fruto de tu bestia
y el fruto de tu tierra, hasta que perezcas; y no te dejará grano,
ni mosto, ni aceite, ni la cría de tus vacas, ni los rebaños
de tus ovejas, hasta destruirte.
Pondrá sitio a todas tus ciudades, hasta que
caigan tus muros altos y fortificados en que tú confías, en toda
tu tierra; sitiará, pues, todas tus ciudades y toda la tierra
que Adonay te hubiere dado.
Y comerás el fruto de tu vientre, la carne
de tus hijos y de tus hijas que Adonay te dio, en el sitio y
en el apuro con que te angustiará tu enemigo. El hombre tierno
en medio de ti, y el muy delicado, mirará con malos ojos a su
hermano, y a la mujer de su seno, y al resto de sus hijos que
le quedaren; para no dar a alguno de ellos de la carne de sus
hijos, que él comiere, por no haberle quedado nada, en el asedio
y en el apuro con que tu enemigo te oprimirá en todas tus ciudades.
La tierna y la delicada entre vosotros, que
nunca la planta de su pie intentaría sentar sobre la tierra,
de pura delicadeza y ternura, mirará con malos ojos al marido
de su seno, a su hijo, a su hija, al recién nacido que sale de
entre sus pies, y a sus hijos que diere a luz; pues los comerá
ocultamente, por la carencia de todo, en el asedio y en el apuro
con que tu enemigo te oprimirá en tus ciudades.
Si no cuidares de poner por obra todas las
palabras de esta ley que están escritas en este libro, temiendo
este nombre glorioso y temible: JEHOVÁ TU Adonay, entonces Adonay tu Dios
aumentará maravillosamente tus plagas y las plagas de tu descendencia,
plagas grandes y permanentes, y enfermedades malignas y duraderas;
y traerá sobre ti todos los males de Egipto, delante de los cuales
temiste, y no te dejarán.
Asimismo toda enfermedad y toda plaga que
no está escrita en el libro de esta ley, Adonay tu Dios la enviará sobre
ti, hasta que seas destruido. Y quedaréis pocos en número, en
lugar de haber sido como las estrellas del cielo en multitud,
por cuanto no obedecisteis a la voz de Adonay.
Así como Adonay tu Dios se gozaba en haceros bien
y en multiplicaros, así se gozará Adonay tu Dios en arruinaros y en destruiros;
y seréis arrancados de sobre la tierra a la cual entráis para
tomar posesión de ella.
Y Adonay tu Dios te esparcirá por todos los pueblos,
desde un extremo de la tierra hasta el otro extremo; y allí servirás
a Dioses y Patrones ajenos que no conociste tú ni tus padres, al
leño
y a la piedra. Y ni aun entre estas naciones descansarás, ni
la planta de tu pie tendrá reposo; pues allí te dará Adonay tu Dios corazón
temeroso, y desfallecimiento de ojos, y tristeza de alma; y tendrás
tu vida como algo que pende delante de ti, y estarás temeroso
de noche y de día, y no tendrás seguridad de tu vida. Por la
mañana dirás: !Quién diera que fuese la tarde! y a la tarde dirás:
!Quién diera que fuese la mañana! por el miedo de tu corazón
con que estarás amedrentado, y por lo que verán tus ojos.
Y Adonay tu Dios te hará volver a Egipto en naves,
por el camino del cual te ha dicho: Nunca más volverás; y allí
seréis vendidos a vuestros enemigos por esclavos y por esclavas,
y no habrá quien os compre".
2 Crónicas 36: 16-17:
"Por lo cual trajo contra ellos al rey de
los caldeos, que mató a espada a sus jóvenes en la casa de su
santuario, sin perdonar joven ni doncella, anciano ni decrépito;
todos los entregó en sus manos. Asimismo todos los utensilios
de la casa de Adonay, grandes y chicos, los tesoros de la casa
de Adonay tu Dios, y los tesoros de la casa del rey y de sus príncipes,
todo lo llevó a Babilonia".
Querido hermano, hermana,
¿¿qué haríamos
nosotros en nuestra época tan degradada por la política
y las guerras, guerrillas, intereses y demás, que nos dice Yeshua
a nosotros de todo esto ?? |
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